La Organización Meteorológica Mundial (OMM) elevó, en su actualización de mayo de 2026, la probabilidad de desarrollo de El Niño durante el trimestre junio-agosto a 80%, con un salto a 90% o más para el período julio-noviembre. Los modelos climáticos de largo alcance apuntan a un evento de intensidad fuerte, que en esta ocasión se desarrolla sobre una base de calentamiento global de +1,4 °C respecto al período preindustrial —una condición sin precedente en episodios anteriores del fenómeno.

"El Niño es apenas el episodio más visible de una tendencia real, donde los eventos climáticos extremos son cada vez más frecuentes y más intensos. Prepararse solo para este fenómeno sería muy limitado; lo que las empresas necesitan es una capacidad permanente de gestión del riesgo climático".

— Yezid Niño, Gerente de RIC

Para Responsabilidad Integral® Colombia (RIC), representante en el país de la iniciativa global Responsible Care®, El Niño es, ante todo, un riesgo de continuidad del negocio: afecta simultáneamente el abastecimiento de agua, la salud de los trabajadores, la seguridad industrial, la disponibilidad de energía y la cadena de suministro. Los antecedentes recientes en la región respaldan esa lectura: el episodio de El Niño 2023–2024 dejó, solo en Brasil, pérdidas económicas cercanas a los USD 15.000 millones, con la sequía amazónica más severa desde que existen registros instrumentales, en la década de 1950. El Banco Interamericano de Desarrollo advierte que un evento de magnitud moderada a fuerte puede elevar hasta en tres puntos porcentuales la relación deuda/PIB de los países más expuestos, y la CEPAL calcula que los sectores agrícola y turístico de la región podrían perder hasta 15 millones de empleos.

Agua: la primera línea de riesgo

Entre 2023 y 2024, el Canal de Panamá redujo sus tránsitos diarios de 36 a un rango de 22 a 24, y su calado máximo cayó de 50 a 44 pies, por los niveles históricamente bajos del lago Gatún. En Colombia, el embalse de Chingaza, que abastece a buena parte de Bogotá, llegó en abril de 2024 a un nivel de apenas entre el 15% y el 16%.

La pregunta que cualquier empresa debería poder responder hoy es simple: ¿cuántos días puede operar si su suministro de agua se reduce un 30% o se corta por completo?

Calor: cuando el termómetro decide si se trabaja o no

Según la Organización Internacional del Trabajo, el estrés térmico le costará al mundo, en 2030, el equivalente al 2,2% de las horas de trabajo globales —cerca de 80 millones de empleos equivalentes—. Países como España y Qatar ya regulan la suspensión de actividades exteriores según umbrales de temperatura o del índice de temperatura de bulbo húmedo (WBGT).

La pregunta para las empresas colombianas: ¿existe hoy un criterio definido para saber cuándo se detiene el trabajo por calor?

Incendios: una amenaza que no respeta fronteras

Un incendio forestal no distingue entre vegetación e infraestructura industrial. En 2026 se declaró un incendio forestal e industrial en Salónica, Grecia; en 2024, una explosión en un depósito de gas en Viña del Mar, Chile, dejó fábricas de pintura y de productos químicos en llamas; y en Fort McMurray, Canadá, un incendio forestal interrumpió en 2016 más de un millón de barriles diarios de producción petrolera. Esta misma semana, incendios forestales en la región de Burdeos, Francia, obligaron a evacuar preventivamente varias plantas industriales de la zona.

La pregunta clave: ¿puede un incendio externo disparar un accidente mayor en su planta?

Energía y cadena de suministro: la continuidad en juego

En 2024, Ecuador tuvo que suspender el suministro eléctrico a la industria hasta 10 horas diarias por la crisis energética asociada a la sequía, con pérdidas estimadas en miles de millones de dólares. Fenómenos similares afectaron los niveles del río Paraná en 2021 y del río Amazonas, a la altura de Manaos, en 2023 y 2024, alterando rutas fluviales críticas para el transporte de carga. Contar con proveedores críticos mapeados, inventarios con criterio técnico y rutas alternativas probadas es parte de cualquier plan de continuidad del negocio basado en la norma ISO 22301.

Seguros: transferir lo que no se puede evitar

Una pregunta que pocas empresas se han hecho: ¿su póliza cubre un racionamiento de agua o energía si no hay daño físico de por medio? La cobertura de lucro cesante estándar, en la mayoría de los casos, exige que exista un daño físico previo. Frente a ese vacío, instrumentos como los seguros paramétricos —que pagan con base en un parámetro medido, como un nivel de precipitación o de caudal, y no con base en una inspección de daños— ya operan en la región, con experiencias como las de UTE en Uruguay y CCRIF en el Caribe.

La herramienta: un diagnóstico gratuito desarrollado por RIC

Frente a este panorama, RIC desarrolló el Diagnóstico El Niño 2026–2027, una herramienta de autoevaluación gratuita y bilingüe, disponible en responsabilidadintegral.org/elnino, que en cerca de 20 minutos permite a cualquier empresa ubicarse en uno de cuatro niveles de madurez frente al fenómeno, a partir de 25 preguntas organizadas en los cinco frentes de riesgo descritos en este artículo.

La herramienta se desarrolló con el apoyo de ICCA — Responsible Care y de ARISE, la Alianza del Sector Privado para Sociedades Resilientes ante Desastres de la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNDRR). Es un instrumento de sensibilización y orientación general para apoyar la preparación empresarial, no un mecanismo de auditoría ni de certificación.

Un espacio internacional que le da respaldo al tema

RIC presentó esta herramienta el 28 de julio en el webinar "El Niño 2026–2027: Preparación Empresarial en las Américas y el Caribe", organizado junto con la Oficina Regional para las Américas y el Caribe de UNDRR y con ARISE. En el mismo espacio, la Organización Meteorológica Mundial presentó sus proyecciones más recientes sobre el fenómeno, y Ecolab, empresa adherente de RIC, compartió su experiencia empresarial de preparación. Fue también la oportunidad de posicionar el aporte técnico de RIC junto a algunos de los referentes internacionales en gestión del riesgo de desastres.

El Niño 2026–2027 está pronosticado. Lo que todavía está por escribirse es cómo va a encontrarlo cada empresa.

Las empresas interesadas en conocer el Diagnóstico El Niño 2026–2027 y evaluar su nivel de preparación pueden hacerlo en responsabilidadintegral.org/elnino.